Santiago literario, un libro contra la desmemoria cultural

×

    Sugerir cambios

    Escrito por León Estrada como introducción del libro Santiago literario de la Editorial Oriente y la Fundación Caguayo en 2013

    La historia santiaguera relacionada con la Literatura que se vierte aquí —en varios casos solo hay una sucinta nota, un breve dato, una reseña, aunque en otros se reproducen textos publicados de algunos colaboradores, pues considero que después de escritos por ellos son inmejorables—, no comienza desde el establecimiento de la imprenta —como sería lógico suponer—, antes indagará, a grandes rasgos y progresivamente, en hechos históricos rela­cionados con sus primeros habitantes, los indocubanos, y con las fundaciones de la ciudad y de instituciones educativas y eclesiásticas, y se aproximará a la vida y la obra de algunas personali­dades —escritores o no— que hicieron posible, en los siglos XVI,XVII y XVIII, que hubiera si no literatura por lo menos una sensibilidad que la favoreciera y la hiciera posible después. Y es que el hecho de escribir entonces es ya de por sí un acto noble que debemos agradecer.

    • Producto
    • Especificaciones
    Diccionario de escritores santiagueros
    Autor
    Editorial ,
    Publicado
    Encuadernación
    Colección

    Por lo trabajoso que ha resultado organizar, de modo coherente, la profusa información dis­persa —a veces fragmentada— en libros y publicaciones periódicas referidas al inicio de ese proceso en relación con Santiago, esta historia comenzará llena de conjeturas, de hipótesis, de misterios que no podrán ser develados ya nunca, e incluso del criterio —injusto o no— de algún experto conocedor.

    En este libro lo importante, lo que creo necesario, será dar noticias sobre personas, hechos y obras, anotar los detalles que he hallado de y acerca de la literatura —en todas sus variantes— dentro o alrededor de la historia de la localidad, desde esos tiempos inmemoriales. Habrá casos de personas que ninguna “historia oficial” ha considerado, quizás porque la obra que han dejado no tiene suficientes méritos —cosa relativa según el criterio de quien escribe—, o porque ni siquiera la han conocido.

    Sucede con frecuencia que los hechos importantes y valiosos para lo particular y local, lo escondido que fue creado para desaparecer, lo misterioso que de alguna manera también ilumina sean desechados por las historias generales al creerlos inservibles y, al no tomarlos en cuenta, los condenen al olvido. Mostrarlos ahora en su justa dimensión es una aspiración de este volumen.

    La generalidad de las notas acopiadas son hoy —en su mayoría— referencias de relativa fácil consulta en múltiples documentos que abarcan la historia cubana. Otras no lo son tanto, aun cuando fueron publicadas fragmentariamente, y en muchos casos interpretadas al antojo o inte­rés de quien las utilizó, porque aparecen en libros o publicaciones que el tiempo ha hecho ya ilegibles, han desaparecido para siempre o son de difícil acceso. En algunos casos se trata de obras, autores y datos que se dan a conocer por primera vez, no porque se descubriera nada, sino porque en su momento, quienes pudieron y tuvieron el deber de hacerlo, callaron y olvidaron.

    Es cierto que sería importante explicar las condiciones políticas, económicas y sociales para poder comprender dónde se originan las acciones de los hombres que diseñan primero y logran hacer después la literatura en Santiago, pero no alcanzaría el tiempo ni el espacio para explicar esos detalles, aunque en algún momento se tendrá que dar explicaciones. No obstante, más que hacer historia, aquí se exponen hechos —y vidas— que se sitúan en su tiempo, no así obras, cosa que hubiera servido para comprender más y mejor a los escritores.

    Me he propuesto un libro inclusivo en la medida de lo posible (no se puede descartar que existan ausencias involuntarias) donde quepan todos los que han creado documentos literarios relacionados de alguna manera con esta ciudad sean o no santiagueros; no incluyo otras manifes­taciones escritas que traten temas científico-técnicos en general. Se me ha objetado “la metodo­logía empleada por considerarse un simple acopio de información [que] imposibilita la necesaria jerarquización y valoración de tendencias y períodos”, pero esto no es cierto, aquellos autores y autoras a quienes dedico una semblanza son para mí quienes ejercen en las etapas en que se sitúan mayor influencia, y se deja dicho claramente a que tendencia pertenecen.

    Hay quienes, con poca obra, de calidad, llegan y fijan su estética; otros de los llamados autores menores, pero con obra profusa y sin que esta sea del todo indecorosa, también existen; por ello se hace necesario diferenciar obligatoriamente los datos acopiados de unos y otros. Hay casos de autores que inician su escritura veinte años antes de publicar un libro, en este sentido he creído conveniente, toda vez que no definen ninguna etapa, ni la de inicio ni la de publicación, insertar­los en el momento de la salida de su primer libro, pues de algún modo he debido ordenarlos. No está de más apuntar que la información expuesta aquí corrige, en no pocos casos, algunos desli­ces aparecidos en mi Diccionario de escritores santiagueros (2005).

    Como ha dejado escrito Rafael Soto Paz: “El periodismo y el verso fueron los vehículos que con mayor perseverancia utilizaron los cubanos preocupados por el progreso de la Isla, para dar expresión a sus ideas”; por ello este libro no es el estudio de un proceso, ni intenta caracterizar períodos. Es simplemente una exposición de autores que a mi juicio tienen el derecho de una nueva lectura, porque nada ni nadie tiene la facultad de condenar al olvido a ninguno de los que aquí recojo, aunque cada cual es dueño de su propia historia.

    Emilio Bacardí escribió en sus Crónicas…: “El Redactor [en 1847] reproduce esta composi­ción poética […] publicada en 1835, para evitar que se pierda y se olvide”.

    Si algo espera este libro, si de algo ha de servir es para eso, para que lo que aquí se expone no se pierda otra vez. Este libro se escribe contra la desmemoria.

    Santiago de Cuba marzo 2008-diciembre 2010

    Claustrofobias Promociones Literarias
    Logo
    Reset Password
    X
    Ir al contenido