Olga Montes Barrios: “A mis libros los quiero a todos por igual”

×

    Sugerir cambios

    Había leído un libro de Olga Montes Barrios, la escritora cubana para niños. Y entre 2019 y 2020 tuve noticias de ella. Ganaba varios premios literarios y la televisión cubana estrenaba un teleplay suyo. Encontré en las redes otra de las pasiones de Olga, la promoción de la lectura. Recientemente se presentó por las redes sociales uno de sus más recientes libros, Premio La Edad de Oro, y por estos días se presenta en la Feria Internacional del Libro de Venezuela, FILVEN 2021, según programa. Sirva esta conversación para descubrir a esta escritora cubana para niños.  

    ¿Cuáles son los personajes y temáticas que seducen a Olga Montes para su escritura?

    En cuestiones literarias ningún individuo es descartable, como tampoco lo son los temas a tratar, pero si me pusieran a escoger entre personajes célebres y gente común, te diría que prefiero los segundos. Personas sencillas, corrientes, que aman, sufren, temen, sueñan, ríen y se equivocan. Llamémosle quizá antihéroes o anti heroínas. Que no se ven precisados a realizar grandes hazañas épicas, pero buscan la felicidad, como todos, aunque no siempre les resulte fácil encontrarla y deban sobreponerse al mundo adverso en que cohabitan y donde, en muchas ocasiones son marginados o incomprendidos. Los sensibles. Los vulnerables.  Gente valiente, a pesar de sus miedos y fracasos, con un mundo interior sugestivo. Si es posible con sentido del humor. Que amen la vida sobre todas las cosas. Con las temáticas me sucede otro tanto. Prefiero las historias comunes, donde se reflejen los conflictos reales de los seres humanos. Actualmente centro mi escritura en el contexto infanto juvenil y sus complejidades.  El universo femenino, su fortaleza.

    ¿Cuáles son las referencias de la literatura infantil cubana y universal?

    Siempre fui una lectora voraz, desde niña. Leía cualquier libro al que tuviera acceso, sin ningún tipo de orientación especializada, ni mucho menos. Donde descubriera una historia, capaz de estimular mi curiosidad, allí me quedaba y no la soltaba hasta llegar al final.   Estoy segura que, de alguna manera, cada libro leído influyó en mi formación como escritora. Unos más que otros, con aciertos o desaciertos, pero todos contribuyeron a despertar mi necesidad creativa en el mundo de las letras. Y aunque hoy mis lecturas sean otras, no puedo dejar de mencionar a autores que marcaron esa propensión: José Martí, Dora Alonso, Nicolás Guillén, Gabriela Mistral, Horacio Quiroga, Julio Verne, Emilio Salgari. Libros como Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain; Pippa Mediaslargas, de Astrid Lindgren; Se ha perdido una niña, de Galina Demikina; El viejo y el mar, de Ernest Hemingway; Las brujas y Matilda, de Roald Dahl y otros, por supuesto, muchos otros, sería una lista muy larga, interminable, como La historia interminable, de Michael Ende.

    Escribes guiones de animados y teleplays. ¿Cómo asumes ese reto?

    No lo veo como un reto, al contrario, disfruto mucho el proceso creativo, ese “cambio de formato” (por llamarlo de alguna manera). Me gusta buscar otras formas de expresión y en la escritura de guiones audiovisuales he encontrado esa oportunidad. Es como hallar una nueva forma de dar vida. Pudiera parecer sencillo, porque a simple vista la literatura y el guion audiovisual parecen similares, pero no es tan así. Existen muchas diferencias entre ellos.

    La literatura, por ejemplo, va más a la introspección del ser humano. Se narra una historia desde la palabra escrita, donde el autor puede interiorizar en la sicología de los personajes, sus pensamientos, sentimientos. Entrar y salir de su conciencia, cambiar de tiempo y espacios, mudar de puntos de vista, de nivel de realidad, con la única intervención de una palabra o frase, sin embargo, en el guion la metáfora se construye de manera visual, más externa. Los sentimientos de los personajes, su mundo interior, hay que construirlos a través de sus acciones. En la literatura se establece un diálogo más íntimo con el lector, o sea, solo ellos dos –autor-lector- libro de por medio. En el audiovisual interviene todo un equipo de trabajo que enriquece el producto terminado. Tener la oportunidad de llevar mis obras literarias (Chimbe, en proceso de producción como serie animada y Por culpa de las gallinas, teleplay juvenil actualmente en post producción) a guiones audiovisuales, para mí ha sido de una satisfacción tremenda y aunque aún no he conseguido ver el resultado final, estoy segura que será una buena experiencia.

    En tiempos de covid has participado en acciones de promoción de la lectura. ¿Por qué?

    Es mi manera de dar algo a los otros. La literatura puede ser un refugio, mucho más en estos tiempos tan difíciles, de aislamiento e incertidumbre, de permanencia en casa, con una amenaza de muerte real al otro lado de la puerta, que nos ha tocado vivir. Colaborar con la promoción de la lectura, trasmitir esa experiencia, es como mostrar un camino, una tabla de salvación. Más que un deber lo considero un privilegio. Haber tenido la oportunidad de presentarme en las instituciones habilitadas para el proceso de vacunación y sobre todo en el Hogar de niños sin amparo filial, para comentar un libro, leerles un cuento, escucharlos, intercambiar ideas, fue realmente reconfortante. Hace pensar que realmente estás haciendo algo bueno, no solo por una misma, sino también por los otros.

    ¿Cómo has asumido creativamente este tiempo de covid?

     Lo he aprovechado al máximo. Escribo todos los días, excepto las contadas ocasiones en que tengo que salir a resolver cualquier contingencia -que en realidad son muy pocas-, apenas salgo. Me levanto en la mañana (no madrugo) y dedico tres o cuatro horas exclusivamente a la escritura, hasta el mediodía, en que me tomo un receso. He conseguido   terminar proyectos pendientes, adelantar otros y comenzar nuevos. Las tardes las dedico a la lectura y por la noche descanso. En este sentido no me puedo quejar. El tiempo de confinamiento lo he utilizado a mi favor, ha sido realmente productivo en ese aspecto.  

    Olga Montes Barrios: “A mis libros los quiero a todos por igual” 2

    ¿Cuáles son las sugerencias de lectura que Olga haría por estos días para los niños?

    Los libros que publican nuestras editoriales, por supuesto: Editorial Gente Nueva -la colección Veitiuno oferta excelentes propuestas-; las publicaciones de Ediciones La luz, que cuentan con una maravillosa colección de libros infantiles; de la editorial Abril y Ediciones Matanzas. Los libros en formatos digitales de Cubaliteraria y Claustrofobias. En general, libros que apuesten por una literatura no sexista y coeducativa, que enseñen a los pequeños lectores a crecer libres de prejuicios.

    Haciendo un recorrido por tus libros publicados, ¿tienes preferencia por alguno?

    A mis libros los quiero a todos por igual, con sus particularidades e imperfecciones. La llegada de cada uno de ellos me llenó de satisfacción en su momento, como a la madre que ve nacer a un nuevo hijo.  Si me propusiera reescribirlos ahora, ya no conseguirían ser los mismos, como tampoco yo soy la misma persona de cuando los concebí. Por eso los quiero tal cual son. De la vida y de la muerte, el primogénito, es un libro de cuentos para adultos, Premio Félix Pita Rodríguez de la AHS, que vio la luz en el año 2003, publicado por la Editorial Unicornio y fue esa garantía que todo escritor o escritora novel anhela, como una prueba de reafirmación, aunque en mi caso significó más. Llegó en una etapa difícil de mi vida y aunque pareciera un cliché, puedo asegurar que me mostró un nuevo camino, me dio fuerzas para seguir adelante y me ayudó a crecer como ser humano. Por tanto, siempre será especial.

    Cuatro años después, en el 2007, se publicó ¿Por qué no nos visitan los extraterrestres?, un cuadernillo compuesto por dos cuentos, mi primera propuesta para niñas y niños, al que también le tengo mucho afecto. Luego fue Galería de sombras, libro de cuentos para adultos. Y así surgieron otros: Gorila del Angumu, publicado por la Editorial El Mar y la Montaña, galardonado con premio Regino Boti en el año 2013, el primer reconocimiento que obtuviese en esa categoría. Y aunque los premios no marcan la trayectoria ni la calidad de un libro, ayudan a visibilizar la obra, te abren puertas, además de ser una manera efectiva para publicar en nuestro país.

    La mochila de Vicente, Danza de papalotes, Desnuda frente al espejo, Permiso para decir, Chimbe, La bruja Maluja, Cuentos de Maluja y otras brujas, Un mensaje sin leer, El celular encantado y varios inéditos y otros en proceso editorial, todos ellos tienen sus particularidades específicas y todos son mis amores, mis niños mimados. Hablan de la gente y sus contextos, los que conozco y los que recreo en mi imaginación. Son mi manera de observar la realidad. Cómo me gustaría que fuera o que no fuera. Hablan de la infancia, de soledades, desamores, injusticias, pero también de amor, esperanza, conquistas. Mis libros me han servido de puentes, para conocer personas y hacer nuevas amistades. Me han llevado a lugares que, de no ser por ellos, nunca hubiese conocido.  Me han permitido conectar con gente de diversas ideologías y varias partes del mundo. Le han dado fuerza a mi voz.

    Sería difícil escoger, porque como ya dije antes, cada uno tiene un significado especial, pero si tuviera que elegir, yo me quedo con Danza de papalotes, publicado por Ediciones Matanzas en el año 2015, Premio Fundación de la Ciudad. Un libro que narra la historia de Karina y su tránsito por la adolescencia, en un mundo hostil y convulso, que en ocasiones la desorienta y desacompaña. No voy a intentar engrandecer sus cualidades ante las de los demás, pero creo que es un libro que ha conseguido establecer un vínculo especial con quienes lo leen, en particular con el público al que va dirigido: adolescentes y jóvenes y eso es algo que me llena de complacencia. No es que los otros libros no hayan logrado esa conexión, pero Danza de papalotes es… no sé, ese libro tiene mucha alma. Además, me ha ofrecido el mayor de los premios, el reconocimiento y el cariño de los lectores. Gente que no me conoce y me contacta para hablar de él, de sus personajes, como si fueran sus vecinos, personas reales, a las que conocen y con quienes se identifican. Padres que me felicitan y confiesan que sus hijos, que nunca han tenido hábito de lectura, hayan devorado sus páginas sin conseguir soltarlo. Eso es una satisfacción insuperable, de verdad. Yo diría que es un libro divertido y profundo, que hace reír, pero también hace pensar.

    Recientemente se presentó uno de ellos galardonados con el Premio La Edad de Oro. ¿Qué propones a los lectores con este título?

    Un mensaje si leer, el libro al que haces alusión, está compuesto por seis cuentos que intentan retratar el diario acontecer en la vida de niños y jóvenes de hoy y su vínculo con las nuevas tecnologías. Como el uso de este tipo de herramientas, sin una adecuada orientación y supervisión, pude llegar a impactar negativamente y generar situaciones de riesgo en edades tempranas. La adicción a las redes sociales, el ciberbullyng, la incomunicación o distanciamiento filio-parental, el desamor, la insaciable búsqueda de aceptación, esta vez acogidos y estimulados en Facebook u otras plataformas digitales, el grooming, el peligro de establecer contacto con desconocidos potencialmente peligrosos, el impacto que pudieran llegar a alcanzar los video juegos, la posesión de un dispositivo móvil (teléfono celular), como símbolo material que califica y jerarquiza en contextos habituales de niños y adolescentes, como lo puede ser la escuela, son algunos de los temas a tratar en este cuaderno. Situaciones que parecieran nefastas para tratar en un libro dedicado a nuestros lectores más jóvenes, pero realidades cotidianas, más comunes de lo que quisiéramos y a las que, desafortunadamente, deben enfrentarse las niñas y los niños de estos tiempos.  Situaciones con las que, estoy convencida, más de uno logrará identificarse.

    Yunier Riquenes García

    Licenciado en Letras (2006). Ha obtenido, en el género de cuento el Premio Cauce, Premio Razón de Ser, Premio La Isla en peso, la Beca de Creación Fronesis y la Beca de creación. Cofundador de Claustrofobias Promociones Literarias con Naskicet Domínguez Pérez

    Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

    Deje una respuesta

    Claustrofobias Promociones Literarias
    Logo
    Shopping cart