Sarays Guerrero: “Los clásicos de la literatura infantil hicieron que fuera una gran lectora”

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    Desde pequeña siempre he sentido un amor especial por la literatura. Recuerdo cuando iba con mi mamá los domingos a visitar a mis abuelos. Durante todo el trayecto ella me narraba un cuento diferente de los clásicos de la literatura infantil que hicieron más tarde que fuera una gran lectora. Les aseguro que siempre tuve más libros que juguetes, ya a los quince años estaba leyendo El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez. Desde la adolescencia comencé a descubrir el deseo de escribir poesía. Todavía conservo una agenda con aquellos poemas resultado de mi despertar a la creación literaria.

    Durante los difíciles años 90 con el “Período Especial” y los contradictorios apagones, la televisión y el uso de otras tecnologías se disfrutaban escasamente, era el libro quien lideraba la formación cultural de la sociedad. En esa época trabajaba de bibliotecaria en una sala juvenil y aparte de promover a los niños de los círculos de lectura los libros del fondo bibliográfico sentí una necesidad inmensa de narrarles mis propios cuentos. Fue por eso que comencé a crear en las noches a la luz de un quinqué y así nacieron las historias que luego me dieron algún que otro premio y la publicación de mi primer libro.

    Todo escritor para niños debe nutrirse de la savia que nos ofrecen en su obra esos verdaderos magos de la literatura infantil, a mí particularmente me incentivan autores tan creativos como Dora Alonso, Nersys Felipe, Ivette Vian, Nelson Simón, Enrique Pérez Díaz, Mildre Hernández y muchos otros que conforman el valiosísimo catálogo cubano de escritores para niños.

    También me motivan otros autores, como por ejemplo muchos de los ganadores del prestigioso premio Hans Christian Andersen y por supuesto admiro inmensamente la obra del propio Andersen, ver de la manera en que salió de Odense un pueblito de campo y se creció hasta legarnos ese maravilloso mundo de personajes que conocemos, eso me enseñó que: Cuando a los sueños le brotan alas, no debemos cortarlas, independientemente del lugar donde vivamos.

    Siento que escribir para niños y jóvenes es una de las cosas que más deleite me da en la vida. Ellos saben agradecer con una simple sonrisa, un aplauso o una carcajada feliz cuando les gusta lo que regalas en tus textos. El escritor para niños debe conocer la psiquis del público para el que escribe: los cambios en su desarrollo, características emocionales, inclinaciones, gustos y preferencias. A la hora de crear concibo la psicología de mis personajes partiendo de ese mundo de ensueños inventado por los pequeños donde ellos se sienten héroes, artistas o galanes.

    Me gusta hablarles de las cosas en las que creo, que me asombran y me sorprenden, no olvidemos que los niños son pequeños genios, no los subestimemos.

    En mis cuentos pueden descubrir todo tipo de personajes: románticos, agresivos, eufóricos, reflexivos, inteligentes, tramposos, perfeccionista y amantes de la libertad. Llevándolos de la mano por temáticas atractivas como: la amistad, el amor, el deseo de descubrirse a sí mismos y correr tras su propia independencia, el arte, el afán de transformar lo grotesco en hermoso, el triunfo de los ideales sobre la injusticia, la lucha constante por alcanzar metas,  en mi obra aflora una profunda conservación de lo tradicional, estableciéndose una fuerte controversia entre lo foráneo y lo autóctono, sin caer en didactismos, pienso que cualquier tema puede servir para un cuento.

    Me gusta hablarles de las cosas en las que creo, que me asombran y me sorprenden, no olvidemos que los niños son pequeños genios, no los subestimemos. Ellos siempre tienen las mejores preguntas. Baudelaire dijo: El genio es la infancia recuperada. De esa manera me propongo acercar mi obra a la sensibilidad de los niños para de alguna manera incidir en su formación tanto estética como espiritual, y que así algún día sean capaces de afrontar la difícil tarea de transformar su propio universo.

    Hasta el momento he publicado cuatro libros, todos para niños, textos míos aparecen incluidos en revistas y antologías, tengo varios libros inéditos sin grandes pretensiones que no sean las de trabajar a partir de ellos en los talleres literarios que imparto, en las peñas y espacios que realizo. Si un día logro publicarlos, bienvenidos, pero no es una prioridad.

    Realmente escribo porque siento que la literatura nos extrapola a otros mundos reales o inventados. Es una especie de puente que nos permite un acercamiento a estas edades imaginativas, ávidas de aventuras, de nuevos descubrimientos, donde la naturalidad con que proceden trasciende el deseo de alcanzar metas al parecer inalcanzables, pero posibles. Escribo cada día sin pensar en premios porque la creación es en sí misma el mejor lauro sobre todo cuando lo hacemos para el público infanto-juvenil. Escribo simplemente porque para mí es entregar el corazón desnudo y desprovisto de ropajes, solo con la pasión y la ternura como únicos atuendos. Espero que el público para el que escribo me vea de esa forma, y que disfruten de mi obra.

    Consejo editorial integrado por periodistas y colaboradores de toda Cuba que gustan del mundo literario.

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