Lisbeth Lima Hechavarría, entre el arte y la ciencia

×

    Sugerir cambios

    Por Argenis Osorio.

    Los lazos que me unen a Lisbeth Lima Hechavarria son tan sólidos como si fueran agua de un mismo cauce. La conocí una noche durante una feria del libro en Santiago y desde entonces nuestra amistad quedó sellada para siempre. La he visto crecer, amar, perder y salir adelante poniendo empeño, garras y fuerzas en cada uno de sus propósitos, que van, desde la escritura y publicación de un libro hasta la maternidad felicísima que le asiste.

    ¿En qué proyectos trabajas en estos momentos?

    Como proyecto, que no disocio del ámbito creativo, ahora mismo está mi tesis de investigación, la cual ha dado frutos con varios artículos, entre ellos algunas reseñas sobre obras escritas por mujeres. Actualmente ya me encuentro trabajando en el diseño del estudio y el marco teórico. Como título he pensado «La familia perpetradora: violencia de género en «Pelea de gallos», de María Fernanda Ampuero«.

    Ficción no escribo de forma sistemática hace unos meses, pero comencé el año pasado un nuevo libro de cuentos para adultos, «Parches», del cual tengo listos al menos unos seis relatos.

    Háblame de tu labor en las redes sociales a favor de la promoción literaria de tu obra en este tiempo.

    Durante la pandemia de COVID-19 y la apertura en Cuba hacia las redes sociales estuve estudiando sobre marketing editorial, manejo de redes y redacción de contenido SEO. Fue durante ese período que comencé a descubrir revistas literarias, latinoamericanas sobre todo, interesadas en promocionar nuevas voces y comencé a tocar puertas. Lo mismo trabajé con varias de ellas en calidad de autora, así como parte del equipo de comunicación y redacción. Como resultado comencé a hacer crecer mis redes sociales en función del objetivo, que era promocionar mi obra y posteriormente ideé proyectos para visibilizar la obra de colegas cubanos. De ese trabajo resultó la publicación de mis primeros libros.

    En 2020 entré a trabajar en la Asociación Hermanos Saíz en Santiago de Cuba como Jefa de la Sección de Literatura y posteriormente como Vicepresidenta a cargo de proyectos y del equipo de Comunicación, desde ahí también tuve un espacio de crecimiento profesional en ese sentido el cual me permitió desarrollar: El Escriba, Diversas, Convergencias, como proyectos personales y ayudar a nacer, visibilizar y promover muchos otros.

    ¿Cómo llegaste a esa Beca en Chile?

    A fines de 2022, motivada por complementar mis estudios en el campo literario, postulé a un programa de Magíster en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Chile. Venía trabajando en una revisión bibliográfica sobre literatura escrita por mujeres nacidas después de 1970 en Latinoamérica; esa mirada sirvió como base para un proyecto que finalmente se ha concretado en lo que será mi tesis de Máster es Estudios Literarios y Culturales Latinoamericanos, con mención en Crítica Literaria, del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje (ILCL) de la PUCV. Desde entonces, poco tiempo ha quedado para la ficción, y no es algo que acepte con entusiasmo, digamos que más bien fue un reto: debía enfocarme en la meta propuesta, la cual me ha demandado mayor entrega teniendo en cuenta que académicamente provengo de las Ciencias Exactas. Sin embargo, de mucho sirvió lo aprendido sobre la marcha durante años de formación lectora más que nada, hecho que agradezco infinitamente a la guía recibida en el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, la cual marcó a mis dieciocho años el inicio de un camino que transitaré sin dudas hasta el fin de mis días.

    CASTING

    La boca no. Eso está claro. La boca no existe. Sobra cuerpo de la boca para abajo. No le gusta que la besen en la boca. No hace falta, tiene un buen par de tetas. Ha dudado alguna vez, pero comprueba que quiere cuando cierra los ojos y se moja imaginando muchas lenguas lamiendo su cuerpo. La boca no. Sobra cuerpo del cuello hasta los pies. Hará un casting de lenguas. Todas pulcras tras dientes impolutos. Quiere ser chupada con decencia.

    Una tarde, reunidos todos en la sala de su apartamento, decidió que sería lamida. Alguna vez todas esas lenguas van a salivar para ella, y les preguntará a qué sabe una puta en ciernes. Una puta con sus límites claros. Establece que solo irá a la boca quien ella designe. Esa será la única función de esa persona. Mientras, los demás seguirán recorriendo sus pieles, la de sus senos firmes, con pezones rosa y redondez pueril. La de sus blancas nalgas, duras nalgas de gimnasio y fibras. Como para tener fustas en la lengua y darle duro, hasta dejarlas encendidas. Así no subirás a las puertas de Dios, niña. La fiebre de tus nalgas es la visa directo al hueco. El calor del hueco también puede ser una lengua húmeda.

    Tiene amigos que con gusto harán el ritual. No cualquier cuerpo que porte una lengua limpia lamerá su cuerpo de puta fina con nalgas que son el pase al otro mundo. No basta con que estén sanas y sin marquitas. Quiere en específico para un sitio, al menos una lengua gorda, ancha y suave a la que mostrará las habilidades del músculo. Las otras pueden pasar mejor, sin tantos filtros, pero, recuerden que no hablamos de cualquier cosa. Sabe que no habrá prisa. Necesita ser lamida hasta que ya no aguante tanto goce. Hasta que ya le asqueen las papilas. Eso sí. No entenderá de lenguas secas. Habrá que salivar, salivar mucho.

    Texto incluido en el libro Parches [en preparación].

    Comparte este contenido con tus amigos

    ... Hosting WordPress

    Equipo Editorial
    Equipo Editorial

    El personal editorial de Claustrofobias Promociones Literaria esta coordinado por dos amantes del mundo literario cubano. Yunier Riquenes, escritor y promotor cultural y Naskicet Domínguez, informático y diseñador.

    Claustrofobias Promociones Literarias
    Logo