Para tanto niño callado

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    Era 2015. El escritor cubano Luis Cabrera Delgado estaba en la librería Ateneo Pepe Medina, bien cerca del parque central de Santa Clara, en el centro de Cuba. Miraba un libro en un estante y a la misma vez aconsejaba a las libreras el lugar exacto para que cada libro se viera más. Pidió permiso para entrar a la dirección de Capiro que radicaba en una oficina de la librería. En una puerta había un cartel que decía Pase restringido, pero Luis había sido editor de la editorial y de la revista Umbral que también se hacía desde allí, y era uno de los autores que prestigiaba el catálogo. Estaba acostumbrado a entrevistas, se acomodó en una silla y levantó la pierna con seguridad, y me miró fijo a los ojos.

    Luis Cabrera Delgado tiene más de cincuenta libros publicados para niños y adultos en varios géneros. A Luis no le gusta que lo encasillen como un escritor para niños; pero cuando se habla de tratamiento de temas difíciles en la literatura infantil de este país, no deja de pronunciarse su nombre, ni de citarse varios de sus libros.

    Soy sicólogo de profesión, trabajé en un hospital clínico infantil durante muchos años y gracias a ello tengo tantas vivencias, muchas referencias a personajes con toda una serie de dificultades que los he llevado a la literatura. Los temas difíciles no han sido únicamente mis argumentos, pero quizás sean los que más han sobresalido —me dijo.

    Algunos de los libros de Luis han tenido que esperar un buen tiempo para poder publicarse. Abordar algunos temas ha tenido un precio. Por ejemplo, su libro Pedrín es el primer libro que aborda la historia de un infante con discapacidad en la literatura infantil cubana. Según el propio Luis, Pedrín es un niño al que le falta un brazo y ese detalle retrasó la publicación del libro once años. Y luego, en el 2000 publica ¿Dónde está la princesa?, un libro sobre la muerte, el rock y el sida.

    Hay otros temas que en Cuba son complejos, como la beca. Hace unos años las becas dividieron para siempre a las familias cubanas. Separaban a los niños en el periodo de crecimiento, en la entrada a la adolescencia. Y de eso también escribió Luis. Incluso recibió el Premio de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en 1984 con Mayito, una obra de teatro. En este libro se narra la inadaptación de un niño sobreprotegido a la beca, la inadaptación por el rechazo, el maltrato físico, sicológico que le hacían sus compañeros.

    —¿Y tienes temor de trabajar algún tema?

    —No tengo ningún temor en trabajar los temas porque esto es una cosa muy discutible. Yo no escribo especialmente para los niños. Escribo aquellas cosas que tengo necesidad de escribir, que tengo necesidad de comunicar. Mi literatura tiene una serie de características propias de mi personalidad, soy una persona tímida, siempre quise ser maestro.

    ***

    En 2010, en una encuesta realizada por la Fundación SM con vista a la celebración del Primer Congreso de Lengua y Literatura Infantil y Juvenil (CELILIJ), celebrado en Santiago de Chile, Ito, tal vez el libro más exitoso y polémico de Luis Cabrera Delgado, fue seleccionado entre los libros latinoamericanos más significativos del siglo XX.

    En Cuba, obtuvo el Premio Abril en 1994, y por insistencia de Luis se publicó en 1997. En la editorial no lo consideraban un libro adecuado para escolares. Me escribe Luis que “finalmente se hizo en una cantidad ínfima de ejemplares feos y mal distribuidos, después de yo haber tenido que acceder a cambiarle el nombre al personaje, pues consideraban que un protagonista con sus características, llamándose Fidel, podía ser ofensivo para el Comandante en Jefe. En esa edición aparece con el nombre de Juan”. Y en 2008, según Luis, tuvo una nueva edición cubana (con todas las de la ley y con el nombre original del personaje) por la Editorial Cauce; finalmente los lectores cubanos pudieron acceder a él. “Durante el tiempo entre ambas ediciones, se decía que Ito era el libro del que todos hablaban, pero que nadie había leído”.

    Pero Ito, cuenta Luis, también tuvo su repercusión en el extranjero. Ese año fue publicado también por la Editorial Norma de Ecuador, y fue un fracaso editorial. Por sugerencia del mismo promotor de la editorial cuando iba a las escuelas a propiciar su venta, los docentes se negaron a recomendárselo a los alumnos, dada la repercusión que podría tener en los padres. Igual sucedió con la edición que se hizo en Uruguay.

    Pero me cuenta Luis que, sin embargo, ha recibido de parte de muchos lectores palabras de elogio y agradecimiento: Niños que me han comentado que en sus aulas tienen compañeritos así y que, a partir de su lectura, han tenido una conducta diferente hacia ellos. Recuerdo a una médica panameña que hizo que su hermano lo leyera para que entendiera a su hijo y no lo rechazara”.

    Algunos críticos consideran Ito como el antecedente de la muestra de la homosexualidad en la literatura cubana para niños. Sin embargo, me escribe Luis:

    Yo no me atrevo a firmar que Ito sea homosexual. ¿Qué es la homosexualidad? Hoy en día esta condición se define por la interacción o atracción afectiva, emocional, sentimental y sexual de la persona hacia individuos del mismo sexo. Pero nada de ello hay en el comportamiento del personaje. Ito es un niño con toda una serie de características psíquicas que lo llevan a mostrar una conducta que no es la habitual o supuesta que deben tener los varones; y a partir de ahí, surgen sus conflictos familiares (centralizados en su tío machista), escolares (la susodicha directora) y sociales (el rechazo de los demás niños). Pero en ningún momento se muestra, ni siguiera se insinúa, la atracción afectiva o emocional hacia otros varones. Por otra parte, dada la edad del personaje, no ha habido aún el desarrollo físico hormonal propio de la adolescencia que permita hablar del elemento sexual en su comportamiento. Ito es un arquetipo, y estás posibles conductas futuras son las que en la vida real podemos encontrar en sujetos marginados por la sociedad como él.

    —¿Cuáles fueron las motivaciones que te llevaron a la escritura de Ito?

    Todo partió del deseo de venganza. He usado otros libros míos para, en la ficción y sin que nadie tenga porqué enterarse, dejar mal parado a personas que me han molestado o hecho mal. En mi labor profesional, durante un tiempo estuve asistiendo como psicólogo a un internado de primaria en el que se encontraban niños con diferentes problemas económicos sociales; al no contar con la ayuda de los padres, dependía mucho de los maestros e instructores del centro para ayudar a mis pacientes. Ito era el compendio de tantos niños que vi en consulta, llevados por los padres por el comportamiento no varonil que presentaban; los uní, los mezclé y le di vida a un personaje literario.

    ***

    Luis Cabrera Delgado nació en un pueblito del centro de Cuba llamado Jarahueca, en 1945. El 18 de enero de 2021 cumplió 76 años. Luis se ha mantenido en tiempos de Covid-19 escribiendo sus libros, en contacto con editores cubanos y extranjeros, trabajando como jurado en certámenes literarios. No ha detenido su labor como promotor de la literatura y en Facebook abrió un “Diario de campaña”, para exteriorizar los problemas que lo afectan.

    En el Diario de Campaña del 14 de enero de 2021 escribe que fue en febrero del año pasado, y va a ser un año, que no ve a los hijos, nietos, hermano, nuera, cuñado… a su familia. Luis deja saber que tiene un hijo y se llama Sinuhé. Y este Sinuhé, el hijo de Luis, no el egipcio, tenía boletos para venir a Santa Clara a celebrar el cumpleaños del padre, pero suspendieron el vuelo, y luego suspendieron el otro que habían reprogramado.

    Y en el Diario de Campaña del 2 de febrero escribe: “Hoy, querido diario, es un día que de manera especial recuerdo a mi madre. Yo siempre tengo a mis padres muy presentes. Papi es mi ángel de la guarda, pues por algo se llamó Ángel; y mi madre: Aida María, nombres que le venían muy bien. María por lo maternal, buena, comprensiva y cariñosa; pero cuando cogía una chancleta en la mano, era peor que una terrorista árabe (el Aida procede de esa cultura)”.

    Y en otro texto en Facebook que tituló “Confesiones de un hereje” escribe que sus actos creativos no le han servido solo para la plácida y emotiva evocación de su pasado, sino que en ellos ha encontrado un medio muy eficaz para vengarse de quienes han intentado o le han hecho daño: “Al director que pretendió botarme del Hospital Infantil donde laboraba desde hacía diez años, lo convierto en Tetístocles, personaje del segundo capítulo de Camino a las estrellas; “La novela, El maravilloso viaje del príncipe egipcio, cuya trama que abarca más de cuatro mil años, desde el Antiguo Egipto hasta la actualidad, la escribí impulsado por llegar a la escena en que denigro a los oficiales de migración de Matamoros que secuestraron a mi hijo Sinuhé en la frontera de México con los Estados Unidos”.

    En 2015 Luis me invitó a su casa a tomar un café, pero preferí un jugo de mango. Supe de sus preferencias por los gatos. Me mostró gran parte de sus libros publicados en el extranjero. Y allí vi los numerosos reconocimientos literarios que atesora y que pocos conocen. Ya no caben en las paredes. Vi su puesto de trabajo, su mesa desde donde escribía, vorazmente, para tanto niño callado, como escribe en la dedicatoria de Ito.

    Yo escribo para divertirme. No soy de los escritores que escriben para sufrir, y quiero que mis lectores también se diviertan leyendo –eso me dijo Luis.  

    Yunier Riquenes García

    Licenciado en Letras (2006). Ha obtenido, en el género de cuento el Premio Cauce, Premio Razón de Ser, Premio La Isla en peso, la Beca de Creación Fronesis y la Beca de creación. Cofundador de Claustrofobias Promociones Literarias con Naskicet Domínguez Pérez

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