
Escrito por Danay Galletti (Centro de Investigaciones Sociales)
Matanzas, 30 sep.- La serie televisiva Adivina adivinador, creada por la compañía de títeres de Cuba Teatro de las Estaciones, propone juego y aprendizaje de acuerdo con Rubén Darío Salazar, director de esa agrupación matancera y Premio Nacional de Teatro 2020.
Coproducido por los Consejos Nacional y Provincial de las Artes Escénicas y filmada en el Centro Cultural Pelusín del Monte de Matanzas, el espacio infantil incluye acertijos vinculados a, por ejemplo, la obra de la escritora Dora Alonso o personajes de la literatura como Pinocho.
“Los niños y niñas descubrirán quién es, de dónde proviene y quién es el autor de esa historia. Es decir, el espectador no solo llega a la respuesta de un enigma, sino también, se instruye, porque saber los hace libres, fuerte, tiernos e ingenuos pero seguros”, reconoció al Centro de Investigaciones Sociales.
Para Salazar, el programa resulta siempre un encuentro con la magia “que se puede tocar”, promueve el conocimiento como tesoro incalculable y reúne en el papel de Adivina a María Laura Germán y de Adivinador a Iván García, junto a otros personajes invitados con el propósito de entretener y enseñar.
La creación de programas infantiles resulta para él, un ejercicio de conocimiento sobre cómo piensan, actúan y juegan los niños y las niñas y además, de estimular la imaginación incorporan al programa cogniciones e historias vinculadas con el tema.
«El guionista, director y asesor de un proyecto destinado a ese público primero debe concentrar los recursos y símbolos para su crecimiento con valores, cultura de paz y los derechos propios de su edad. También respetarlos, guiarlos y escuchar sus sueños y aspiraciones«, señaló el investigador.

Zenén Calero — tercer diseñador escénico merecedor del Premio Nacional de Teatro desde la constitución del mismo en 1999 — comentó que el diseño empleado en la serie recuerda a una biblioteca dedicada al mundo del títere y con los materiales empleados por el grupo durante más de dos décadas.
“Es un diálogo entre una marioneta y una actriz caracterizada como Alicia en el país de las maravillas. Buscamos la motivación del pequeño para descubrir el surgimiento de fenómenos y cosas y la relación entre los distintos oficios y caminos a seguir en la vida”, afirmó Calero.
El grupo Teatro de las Estaciones surgió en agosto de 1994, cuando Cuba experimentaba la crisis económica conocida en la historiografía como Periodo Especial y ante la urgencia de conformar una revista musical de verano en la occidental provincia.
Desde su fundación, ese conjunto de amigos apostó por la promoción de la literatura, música y artes plásticas nacionales y foráneas consagradas al público infantil, sumado a la dramaturgia y las temáticas propias de esos años de vida: preocupaciones, anhelos y dudas.
Calero, diseñador escénico de esa agrupación, aseguró que su responsabilidad es la enseñanza, desde el punto de vista visual en colores y formas, de determinados acontecimientos y personajes, seleccionados por los titiriteros y relacionados con su formación. El CIS recomienda no perderse las próximas emisiones de Adivina Adivinador.


