Legna Rodríguez Iglesias | Gozar con la literatura es mejor que gozar a secas

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    El nombre Legna Rodríguez Iglesias resalta cuando se habla de literatura cubana contemporánea. Una voz con estilo, diferente, te marca y no lo olvidas. En una ocasión en la ciudad de Matanzas, mis amigos al verla quedaron enamorados y enamoradas. No era para menos, pequeña, de un blancor poco común, en esta isla donde el sol es una constante. Sus tatuajes que en ese entonces coincidían con su edad, la delataban a donde fuera. Cuando leyó uno de sus poemas todos quedaron prendidos.

    Han pasado muchas gaviotas por el mar y hoy Legna disfruta de tener una familia hermosa y un amor por los libros infantiles que es digno de asombrar; un gusto a la hora de nombrar libros que pocos tienen. Sin más me ha regalado unas respuestas en tiempos donde cada letra cuenta.

    1. Camagüey, La Habana y Miami. ¿Qué libros fueron aquellos que no te abandonaron en esos caminos?

    Antes de responder quiero decirte que esta pequeña entrevista la hago para ti, porque tú y Yoan me han salvado. Han sido mis hombres en La Habana. Gracias a ustedes, en parte, estoy escribiendo ahora mismo tres divertimentos sobre tres libros de literatura infantil que adoro.

    Sobre los libros me vienen a la mente varios: Hay quien prefiere las ortigas, de Tanizaki; La pasión según G.H de Clarice Lispector; Los enanos, de Harold Pinter; otros de poesía. Pero por divertirme y responderte bonito, mencionare Desayuno de Campeones. Ahí, en las primeras páginas Kurt Vonnegut Jr. escribió: “Así es como yo dibujo un culo ______ Creo que estoy tratando de dejar mi cabeza tan vacía como estaba cuando irrumpí en este planeta dañado hace cincuenta años”.

    2. Cuando se revisan tus impresiones hay dos nombres que saltan a la vista: Soleida Ríos y José Kozer. ¿Por qué?

    Figúrate. Hablo también de Lorenzo García Vega. Hablo de los tres en un tono de asombro, siempre. De ellos la mujer es la que más cerca ha estado de mí. Tan cerca cómo se puede ser y estar. La sorpresa de leerlos por primera vez, a cada uno de ellos, no se me olvida. Y cada vez que lo hago vuelvo a sorprenderme. Soleida Ríos, luego, se ha convertido en amiga y madre, algo protector a lo que me agarro. Las poéticas de Lorenzo y Kozer son sobrenaturales.

    3. Legna, ¿tiene alguna rutina diaria para escribir?

    Ahora mi rutina tiene más que ver con lo doméstico, con la maternidad. Antes escribía a toda hora. Hoy escribo  “a toda deshora”.

    4. No es secreto para nadie que algunos críticos que te incluyen en la Generación 0. ¿Crees en los grupos generacionales?

    Hay grupos generacionales, muy marcados en Cuba , que luego, después de mucho tiempo, han merecido análisis. Creo que eso que llaman Generación 0 es solo un fragmento de tiempo para poder hablar de un grupo de escritores en particular: escritores que publican a partir de los dosmiles. Pero esos escritores, en tanto diferentes, no conforman un grupo. Yo particularmente, me siento ligada a algunos de esos escritores, pero es un ligamento emocional, literario y hasta sexual, es decir no confiable.

    5. ¿Qué libros son aquellos que recomendarías?

    Recomiendo leer libros que hagan gozar. Cada lector tiene un gusto y una forma diferente de leer. No voy a imponer mis gustos aquí. Pero una cosa es segura, gozar con la literatura es mejor que gozar a secas. Uno es lo que come.

    Algunos libros de Legna Rodríguez Iglesias

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