Naskicet Domínguez | Zunzún fue una de las revistas que me hizo pensar diferente

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La revista Zunzún con sus dibujos hizo que los muchachos de mi generación pensáramos diferente. Llegó a toda la geografía cubana cuando había menos posibilidades de comunicación. Llegaba en mulos, en avionetas, en no se sabe qué. Había que pasar todos los días por los estanquillos, no había un día fijo para saber cuándo llegaría. Teníamos que pasar y preguntar si había llegado una y otra vez. Yo la conocí cuando vivía en El Quinto, y El Quinto es un lugar que todavía hoy no tiene carreteras. Zunzún estaba contigo y tú ibas por ella.

Eso me cuenta Naskicet Domínguez Pérez, coordinador de Claustrofobias Promociones Literarias, graduado de Matemática-Computación, Comunicador Social y diseñador gráfico. Naskicet guarda como un tesoro un paquete enorme de revistas viejas publicadas por la Casa Editora Abril (Zunzún, Pionero, Bijirita, Somos Jóvenes, Juventud Técnica). En su librero las revistas cubanas tienen un lugar especial; las tiene todas clasificadas. En un tiempo de su vida estudió bibliotecología. En el librero también están Cine Cubano, Bohemia, La Calle del Medio, Punto .cu, Senda, El Mar y la Montaña, Sepmi, Joven Comunista, y muchas otras…  Pero las primeras que menciono son sus mayores pasiones.

En 2012, después del paso del huracán Sandy, Naskicet regresó a El Quinto y yo lo acompañé. Regresaba a su infancia y a su familia, quería regresar también a sus libros y revistas. Allí estaba el librero viejo comido por comejenes, allí encontró los números de Zunzún, Pionero y Bijirita que agarró como si hubiera sobrevivido otra parte de su vida. Estuvo en silencio sacando y sacudiendo el polvo. Eso recuerdo ocho años después. Y me dice que por fin le hago caso a su historia con las revistas Zunzún. Ahora que Zunzún cumple 40 años saca las revistas y me dice que no se puede ver en solitario; para entender a la Zunzún del siglo XX, hay que revisar Bijirita, Pionero, hay que recordar la revista Mella. Sus fundadores estuvieron en varias de esas publicaciones.

Después, revisando, encuentro que en Bijirita se felicita a Zunzún; en Pionero se publican resultados de concursos de Zunzún; en el número 61 de Zunzún se felicita a Pionero por el aniversario 25, y en Zunzún se celebra el quinto cumpleaños de Bijirita, la revista para los pioneros moncadistas más pequeños. En el número 100 de Zunzún, Bijirita firma la nota editorial. Los personajes pasan de una revista a otra. Yo, que también fui lector de esas publicaciones, no lo recordaba. Realmente reconozco que aquellos detalles no estaban en mi memoria.

Naskicet toma una y otra y las hojea. Me comenta y me cuenta con la emoción de un hombre que colecciona y ama las publicaciones seriadas, con la pasión de un hombre que se aferra a un pedazo de su vida que nunca pasa. Zunzún le dio a Cuba parte de su esencia, allí se promovió como nunca a Elpidio Valdés, Matojo, Igor, Patricia. Esos muñequitos nos dictaban cómo comportarnos en el hogar, en la escuela y en la sociedad, nos enseñaban todo el tiempo a amar lo cubano.

Para tener las revistas había que ahorrar y dejar de comprar la merienda. Las revistas costaban 15, 20 y 30 centavos. El ahorro era centavo a centavo, el pan costaba dos centavos y no siempre había para comprarlo. Si te habías ahorrado 20 centavos comprabas Pionero y no podías comprar Zunzún o Bijirita. En ese tiempo en la escuela no se regalaba ni estaba en la biblioteca.

Naskicet continúa hojeado una y otra revista. Las ordena por año de publicación. Advierte que fue cambiando de colores y formatos. Pero aún en los tiempos difíciles, en el llamado periodo especial, no desapareció. Se incorporó al semanario Juventud Rebelde como suplemento. Eso demuestra lo importante que fue para esa época la publicación. Se nota que en ese periodo se sacrificaron historietas y personajes; y que allí, por la falta de papel, entra en un momento difícil. Zunzún se fue transformando. En el número 111 de enero de 1992 se advierte: Hola amigos, hemos cambiado un poco. Se cambió el formato por la falta de papel. Perdió tamaño y colores. Pero cada número respiraba y mantenía la fe en los tiempos nuevos. Llegó el Zunzúntira para recortar el borde y revivir emociones.

Revistas-zunzun

Naskicet toma en sus manos el número uno. En esta, dice, se cuenta el inicio de la revista. Zunzún forma parte de un imaginario que se conformó por el equipo de realización y que uno cuando niño le dio lugar en su mente con la propia publicación. La historia de Zunzún parte de El Palmar con sus personajes: Compay Grillo, Zunzún, Doña Lechu, la rana, pitirre, la abeja, y caracol. Zunzún y Doña Lechu abrirán cuadros para hacer llamados de atención y hacen preguntas que amplían el conocimiento del lector. Para Naskicet todos aquellos animales formaban parte de la narrativa, eso ayudaba a la progresión dramática que tenía la revista. Era como seguir una obra de teatro o ver una película. Las historietas abrían el cine. Muchas muy reconocidas: Yari, Yeyín, Matojo, Elpidio. Y los juegos y tareas de investigación también eran parte de esa dramaturgia. Los personajes aparecían en cartas, juegos, concursos, visitas históricas, números especiales, pasatiempos e historietas.

Yo seguí los cuentos de la escritora para niños Anisia Miranda. Y me pregunta por Anisia Miranda y le respondo que falleció. En ese cuento de Anisia Miranda, en el número uno se cuenta el nacimiento de la revista. Compay Grillo no contará un cuento, sino que anuncia la noticia de la revista que tendrá este nombre, porque fue idea de Zunzún. En las páginas centrales del número 109 se rescata el primer número de Zunzún. no. 1, año 1 octubre de 1980, director Jorge Oliver. Está escrito. Naskicet no lo recortó para proteger el número.

En aquellos tiempos de la escuela primaria se vivían también momentos emotivos con el movimiento de pioneros exploradores. Para los pioneros el movimiento de exploradores se convertía en un sueño, participar en las carreras de orientación, las competencias de nudo y el mundo de las señales. Zunzún era parte de ese todo. Era como si la revista saliera y te hablara de lo que debías hacer y cumplir en la escuela y la casa. Estaba muy cerca de lo que vivías a diario. En cada uno de los números se mandaban tareas. Zunzún estaba ahí, te ayudaba a hacer la tarea, jugaba contigo a ganarte la estrella roja. Para ganar la estrella roja había que asistir puntual a la escuela, tener buenos resultados en los estudios, cuidar los materiales escolares, participar en las actividades pioneriles, ser respetuoso y disciplinado, usar correctamente los atributos pioneriles.

Por aquellos tiempos era difícil conseguir el pegamento y Zunzún te enseñaba la fórmula para hacerlo. Había que buscar papeles de colores, y conseguir una tijera era una toda una Odisea; a los niños no les prestaban las tijeras. Yo hacía todas las tareas de ahí, dice Naskicet, y también de Pionero. En las páginas finales siempre se hablaba de la flora y la fauna y cuando mi madre me llevó al zoológico yo conocía muchos animales gracias a la revista.

En Zunzún se habló de Celia Sánchez Manduley, Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena, de muchos héroes y mártires de la patria. El número 82 fue un especial dedicada al aniversario 60 del Guerrillero Heroico y se tituló Cuando Che era Ernestito. José Martí era un punto obligatorio en cada edición de la revista. La sección Nuestro Martí es para estudiar cómo promover el pensamiento martiano. Zunzún sigue los destinos de Martí por un mapa y revela los lugares y encuentros del Apóstol en Zaragoza, Madrid, pero también se habla de Martí y el ajedrez, El Partido y Patria, entre muchos otros temas. Revisando cada ejemplar y juntando a Martí con los juegos de mesa que aparecen en casi todos los números, se descubre uno con los versos de nuestro Héroe Nacional para celebrar 100 años de Versos sencillos, publicado originalmente en 1891. Ningún juego de mesa está preparado al descuido, cada uno muestra temas de interés y sensibilidad: capturar delincuentes, compitiendo en los panamericanos, señales de tránsito para bicicletas, entre muchos otros.

El afán de siempre coleccionar

Mi afán por coleccionar revistas, monedas, sellos y cuanto apareciera, vino de la revista Zunzún. Zunzún me enseñó a hacer allá en mi palmar una biblioteca. Nos invitaban a leer con las historietas, con los cuentos que contaba Anisia Miranda a través del Compay Grillo, nos invitaban a recortar y armar nuestra biblioteca con los minilibros que proponía. Nos creamos una Biblioteca Zunzún. El número 107 fue una revista entera para crear una minibiblioteca. Una minibiblioteca con nuevos libritos: Peter Pan, Caperucita Roja, Aladino y la lámpara maravillosa.

Dice Zunzún: ¡Hola amigos! Aquí les ofrezco una revista especial donde aparecen nuevos libritos para que aumenten su Biblioteca Zunzún, y ya son 16 libritos los que hemos publicado. Como ven, ustedes mismos deben armarlos, es decir, doblar las hojas, presillarlos o coserlas, … y por último hacer el librerito para guardar a estos pequeños pero grandes amigos; pues como decía nuestro José Martí, “Un libro nuevo es siempre un motivo de alegría”. ¿Cómo van a armar todo eso? Facilito, busquen en la penúltima página que Yeyín se los va a explicar con mucho cariño. Los quiero mucho, Zunzún

Y mandaban a uno a descubrir autores cubanos a la biblioteca de la escuela, entre ellos a Mirta Aguirre, Nicolás Guillén y Dora Alonso. Zunzún invitaba y enseñaba a leer y a mejorar la ortografía con la misma palabra escrita tres veces, en el borde inferior. Y Compay Grillo nos regalaba distintivos de Ya sé leer.

El colectivo de la revista pensaba siempre en sus lectores, en llevarlos de la mano, en acompañarnos hasta cuando estábamos durmiendo y soñábamos. Podíamos descubrir otras provincias, otros países. Contaban historias fabulosas de los zapatos, los sombreros, el espejo. Nos invitaban a las manualidades y hacer en casa el columpio con la goma vieja de un carro, la gallinita con el corcho de la botella, la casita de los pájaros. Y hasta textos teatrales con sus títeres, listos para representar. Y con tono amistoso y cercano se escribía una nota para abrir la sección ¿Por qué Zunzún?:

Una vez te pedí que me dejaras ayudarte a encontrar las respuestas a tus porqué. Preguntas sobre animales, plantas, historia, geografía, inventos… en fin, sobre tantas cosas curiosas que hay a tu alrededor y que deseas conocer. Sentiré que confías mucho en mí y que somos amigos.

Y por supuesto uno mandaba cartas para conseguir amigos, para convertirse en Cachorro al responder preguntas y ganar el TRIÁNGULO ROJO. Y respondía cada encuesta de cómo se leía la revista, qué temas interesaban más y que deseábamos ver publicado.

Claustrofobias Promociones Literarias para los niños

En el segundo taller de escritura creativa de verano que organizó Claustrofobias Promociones Literarias para los niños, Naskicet expuso en una tendedera parte de su colección de revistas Zunzún como un sueño viejo. Tal vez aquella forma de exponer las recordaba de alguna página. Les mostró a los niños de la nueva generación lo que había sido antes aquella publicación que hoy les llegaba a sus escuelas. Siempre les compraba a los niños la revista para regalar y por eso forma parte de nuestro programa en cada curso. Ese año se presentó el número especial dedicado a Kukuy, un personaje que llegó después.

Naskicet como diseñador siempre tiene presente a Zunzún y sus diseños de cubiertas. Muestra el número 61 donde llama la Atención: Rui la Pestex se roba los colores, y en otra esquina: ¡En este número nace el hijo de Elpidio Valdés! Páginas 20 y 21. En el número 98 aparece Bombochíe, el personaje animador de las actividades del Primer Congreso Pioneril, que se celebrará en 1991. El número 100 es SUPER ESPECIAL. Esta revista está suave, suave. Lo dedicamos al 30 aniversario de los pioneros y a su Congreso pioneril. Hasta la portada es un juego y en el 102, la sección Dice Zunzún, lo dedica a recrear excelentemente los temas del Congreso. Esta sección se convirtió en un lenguaje familiar, fueron muchos los que escribieron cartas con palabras e ilustraciones, a la manera del Dice Zunzún. Y especialmente en el número 100 es Bijirita quien entra a las páginas y escribe a Zunzún felicitando por su cumpleaños. Y lo firma. Bijirita vuela adonde vive Zunzún, al nido en el árbol duende que queda en El Palmar. De esa manera una revista entra a la otra.

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Zunzún No.91/1989
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hace 3 meses

Zunzún No.91/1989

Atención, moncadistas... participen en mi concurso ¿Qué sabes de La Edad de Oro?. En este mes de julio de 1989, la revista que escribió José Martí para los niños cumple nada más y nada menos que 100 años...

Los que seguimos en Zunzún las historietas de la pañoleta no queríamos abandonarla. En nuestro imaginario la pañoleta escolar tenía poderes mágicos. Y en el congreso pioneril se pedía cambiarla por un distintivo, dice Naskicet.  Cada cubierta debe estudiarse bien. Tienen precisión y encanto.  Cuando revisas los créditos de Bijirita y Zunzún tienen el mismo equipo de trabajo en un periodo de tiempo. Y eso permite la hibridez de las historias y los personajes. En el número 86, dedicado al aniversario 25 de Matojo, se cuenta que Matojo es un niño de sexto grado con 11 años. Se narra su paso por la revista Mella, Pionero y hasta en el semanario humorístico Palante. Matojo pasó después a Zunzún y narra cómo aparecen los personajes que lo acompañan: Yari y Yeyín, el Capitán Plim, Elpidio Valdés, Palmiche.

Los personajes, las historietas… los creadores

Manuel Lamar (Lillo), Ernesto Padrón, Juan Padrón, Orestes Suárez, Jorge Oliver. Todos los ilustradores ofrecían clases en cada número. Y también los que escribían los textos. Todos se fusionaban perfectamente. Ellos dieron vida a una revista que fue más allá de las páginas, fue a nuestras vidas. De esas revistas salieron luego los principales dibujos animados y libros que guardamos con alegría. Aquí hay parte de la historia de la historieta en Cuba.  Desde el discurso, aunque los artistas gráficos tenían diferecias estéticas, a los personajes los unía un espacio común, se sentían que eran una familia. En tu mente vivían juntos. Los personajes siempre estaban ahí.

Definitivamente Zunzún, y todos los personajes de la revista, se han convertido para Naskicet en símbolos de disciplina y perseverancia . Casi al final me dice, todos esos personajes siempre han estado conmigo, por eso soy así.

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Zunzún No.99/1990
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hace 3 meses

Zunzún No.99/1990

!Eh¡ !Atiendan acá¡ !Qué cintento me pongo cuando recibo cartas de ustedes¡ Y que triste cuando escribes diciendo que no consiguen la revista o que les llega tarde...
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Licenciado en Letras (2006). Ha obtenido, en el género de cuento el Premio Cauce, Premio Razón de Ser, Premio La Isla en peso, la Beca de Creación Fronesis y la Beca de creación. Cofundador de Claustrofobias Promociones Literarias con Naskicet Domínguez Pérez

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