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La promoción de la literatura para niños: una alternativa ante la hegemonía tecnológica

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María Isabel Brenes Alvarado: Leer no está de moda”

María Isabel Brenes Alvarado (Costa Rica) lleva trece años trabajando en la editorial Costa Rica como Gerente General y confiesa que ha sido una etapa muy provechosa. La lectura tradicional, dice, no debe reñir con las nuevas tecnologías que atraen a los niños y jóvenes, las formas de comunicación audiovisual existen y seducen. Para ella los dos soportes coexisten.

“Si tenemos lectores formados no importa el soporte. Lo que importa es el contenido. No podemos contraponer la lectura y la tecnología. La primera es un hábito; la segunda, un facilitador”, afirma.

“Leer no está de moda, y a veces a los jóvenes les da pena decir que leen, y eso no nos ayuda. La sociedad no valora muchas veces a los que leen. Debemos fomentar la lectura desde edades tempranas, si al niño lo animamos desde pequeño, va a utilizar cualquier formato, cualquier tecnología”.

María Isabel comenta la importancia de la lectura, la tarea de despertar la conciencia lectora y la importancia de los ámbitos: casa, biblioteca, espacios públicos. Los facilitadores deben animar la lectura en la casa y la escuela.

Se refiere a los diversos tipos y soportes: realidad aumentada, audiolibros, historietas, libros para lectores con capacidades especiales. Para ella hay que fomentar los espacios para la lectura y que existan materiales suficientes. “La persona que lee tiene que contagiar y comentar la experiencia”, dice en algún momento y me quedo con esa sentencia suya.

Lorenza Estandía: “La esencia de la literatura es el contacto del lector con el texto”

Lorenza Estandía (México) trabajó catorce años en la editorial Norma, y ahora lo hace de manera independiente. No escribe, se dedica solo a gestiones editoriales.

“Las editoriales realizan un trabajo de promoción que inicia cuando se lee el manuscrito, llegan desde los envíos personales, concursos o compras de derecho de autor con agentes o en ferias nacionales e internacionales. En ese sentido la promoción arranca con el contacto con el texto”, dice. “Sin embargo, en las editoriales hacemos muchísima labor de difusión”.

Comenta Lorenza que las editoriales están comprometidas con los mediadores en colaborar de manera conjunta en la formación de lectores, establecen una serie de programas para formar a los maestros como formadores de lectores.

A las escuelas, añade, se proponen los catálogos teniendo en cuenta la formación de cada uno de los colegios y sus características para la formación de los niños, cuál sería el libro que mejor se ajuste al lector para que le dé una respuesta atractiva en esa etapa de la vida.

“Nosotros hacemos toda una labor de presentación de los libros señalando el valor intrínseco que tiene cada libro: temática, tratamiento de la información, enfoque, quién es el autor, qué es lo que aporta este libro para el propio lector. Las editoriales no tienen el contacto directo con el maestro, hay otros facilitadores por el medio. Los promotores son formados por procesos de capacitación, para saber identificar en el colegio quién es el decisor y qué tipo de discurso comercial tienen que utilizar para que el producto llegue a las manos correctas de los lectores”.

Lorenza comenta la experiencia de acompañar los libros con guías, materiales de apoyo a los docentes que tienen una carga muy pesada. “En catorce años y medio nunca recibí un comentario ni positivo ni negativo de la guía del docente”, dice.

La tecnología se vuelve un aliado. “Se arman plataformas donde los chicos pueden resolver las actividades, y donde intervengan los padres y participar y estimularlos para que ellos contribuyan a formar a su hijo como lector y hacer una biblioteca en casa, llevarlos a librerías, llevarlos a la feria del libro, que entren en contacto directo con los autores”.

¿Cómo usamos la tecnología?, se pregunta Lorenza. La gente no asume el concepto de leer en los celulares y nunca antes se había leído tanto. Lorenza habla de nativos e inmigrantes digitales, youtubers, influencers, de la velocidad en los cambios tecnológicos. Desde las áreas de mercadotecnia de las editoriales hay que generar lectores autónomos, críticos, ante esta situación mundial. En algún momento de su exposición Lorenza sostuvo: “Para mí la esencia de la literatura es el contacto del lector con el texto”, y eso lo subrayo.

Irene Delgado: “Soy una defensora de la lectura tradicional”

Actualmente Irene Delgado (Panamá) es presidenta de la Academia Panameña de Literatura Infantil y Juvenil. Después de dar los buenos días agradece al escritor cubano Luis Cabrera Delgado por ayudar a organizar la Academia.

“Soy una defensora de la lectura tradicional”, dice. “El temor que me da con la lectura en mi país es que hemos saltado a la tecnología sin tener una madurez lectora”.

“La literatura es ante todo el texto, por supuesto hay apoyo audiovisual. El libro infantil se ha convertido en un objeto atractivo de las artes. Eso no podemos saltarlo por ninguna circunstancia ni tecnología”.

“La comprensión lectora está por debajo y leen mucho en el celular y las computadoras. Hay jóvenes que no logran tener el vocabulario suficiente para la comunicación y comprensión. Los padres quieren que los niños lean, aunque ellos no lean”.

Irene comenta experiencias en la escuela para padres. Y le dedica unos minutos a reflexionar. Durante los años 70 fue un momento de gloria de la literatura infantil en Panamá. Se crearon las bases para el desarrollo. Comparte y muestra el libro que reúne cuentos dedicados a su país por los 500 años de la ciudad, y lo levanta, lo muestra eufórica: Este es mi audiovisual, dice.

Mónica Rodríguez: “Una vez que nos entra el virus de la lectura da igual la tecnología, el formato”

La escritora Mónica Rodríguez (España) fue la última en hablar. Comentó sus inquietudes como escritora. Dice que para formar lectores hay que escribir con sinceridad y calidad. Es el primer reto. El escritor no debe tener límites en la escritura para niños, ni en la temática.

“Ficción lenguaje y emoción, creo que esas son las tres claves esenciales para la literatura. Un escritor tiene que escribir sin impostar la voz, sin falsear. No podemos mentirles a los niños ni decirles que la realidad es otra. Precisamente en esos libros es donde van a encontrar sus herramientas para después crecer y madurar”, afirma.

Una vez que nos entra el virus de la lectura da igual la tecnología, el formato, dice Mónica, pero hay que involucrar a toda la sociedad: gobiernos, escuelas, padres, líderes de comunidades. La pregunta es: ¿cómo hacer en nuestras escuelas y casas para que los niños lean? Por mucho que las nuevas tecnologías ayuden, la única manera de enriquecer el vocabulario es leyendo. Es una herramienta que trae nuevos fenómenos como la autopublicación. La tecnología es solo un camino, el camino de la inmediatez. Aparecen los booktraillers, las web, las videoconferencias…

Mónica insiste, les tiene fe a las comunidades de lectores. “En la literatura infantil el libro impreso no dejará de existir, el niño tiene que tocar. Entiendes si los libros, lo que estás haciendo tiene sentido cuando sales de un colegio y sales con treinta abrazos. A veces quieres encerrarte en tu cueva a escribir, pero tienes que entrar en contacto con los lectores”.

“Hacer lectores es una tarea a largo plazo, es una conquista, y se necesita tiempo, se necesita un espacio, se necesita una lentitud para leer. Y entre todos los que estamos tenemos que hacer esos espacios, esos tiempos, para aprender a leer y que no nos cambie nuestra forma de perpetuar la lectura”.

El caso Cuba

Para hablar de Cuba nos referimos al trabajo de las editoriales que publican libros para niños: Gente Nueva, la que marca la historia, y las que suman en sus catálogos la presencia de títulos y autores del género como Sed de Belleza y La Luz, de la Asociación Hermanos Saíz. Se comentaron los concursos, el trabajo de la red de bibliotecas, los talleres de creación, el apoyo de los medios de difusión y el Programa Nacional de la Lectura, entre otros.

Panel: La promoción de la literatura para niños: una alternativa ante la hegemonía tecnológica.

Participan: Mónica Rodríguez (España), María Isabel Brenes Alvarado (Costa Rica), Irene Delgado (Panamá), y Lorenza Estandía (México). Modera: Yunier Riquenes (Cuba)

 

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Licenciado en ciencia de la computación y matemática. Comence el mundo del audiovisual desde el 2000 para luego terminar en el diseño gráfico. Actualmente soy miembro de la Oficina Nacional de Diseño y de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales. Co-Fundador de Claustrofobias Promociones Literarias.

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