Entrevista

Idiel García: Historia del Encuentro Hispanoamericano de Escritores en Santa Clara

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Conozco parte de este cuento por Idiel García, uno de sus coordinadores. Que fuera Hispanoamericano y se realizara en Santa Clara fue una gran motivación y desafío. Aunque le dijeran que le quitara el “Hispanoamericano” y trataran de desanimarlo.

Idiel es poeta y escritor para niños. Dirige la editorial Sed de Belleza de la Asociación Hermanos Saíz en Santa Clara. Y justamente allí comienza parte de su labor como promotor cultural. El Encuentro Hispanoamericano arriba a su quinta edición. Ha vencido situaciones difíciles: ciclones, coyunturas, y sigue abriendo espacio en el mundo para la literatura cubana.

¿Cómo inició esta historia?

La historia inició después de que participara en uno de los encuentros de jóvenes escritores que se organizan en la Feria Internacional del Libro de La Habana hace unos seis años. Me pareció profundamente habanocéntrico aquel evento, (ahora lo es menos gracias al esfuerzo de Yanelys Encinosa y otros organizadores que han ido corrigiendo las ausencias del interior de Cuba), y quise crear un evento como contraposición, que fuera más justo en el sentido en que se seleccionaran los invitados. Pero esto fue una idea que fuimos madurando poco a poco. La primera edición todavía no tenía nombre. Fue un modesto festival de poesía con poetas de la Asociación Hermanos Saíz de Villa Clara. Al año siguiente se me ocurrió la idea, reuní en la AHS a un grupo de intelectuales entre los que se encontraban Sergio García Zamora, José Ernesto Nováez, Arístides Vega, Ricardo Riverón, y otros de la AHS y les propuse crear este encuentro.

La idea inicial y la que todavía sostengo tiene un sentido de integración, no quiere quedarse solo en los miembros de la sección, sino vincular a aquellos intelectuales que han estado cercanos a la AHS. Por eso hemos tenido la presencia de Roberto Manzano, Enmanuel Tornés, ahora Luis Cabrera y Enrique Pérez Díaz. Después de aquel primer intento le comenté a Serguey Pérez, el director del sectorial Provincial de Cultura la idea y me dijo que le parecía muy interesante, que si decidíamos hacerlo él nos apoyaba, como lo ha hecho hasta ahora, y como también lo han hecho la UNEAC y el CPLL. Yo creo que si hemos logrado echarlo adelante ha sido por la colaboración de muchos.

¿No te parece pretencioso el nombre?

Pues sí que lo es. Es grandilocuente, y por eso mismo es que llama la atención. Pero, además, si no se llamara así ya hubiéramos renunciado a muchas cosas, porque nos hubiera mordido la modestia y no nos hubiéramos atrevido a muchas cosas. Recuerdo que hubo alguien que nos dijo que le quitáramos el hispanoamericano y yo me negué.

Villa Clara es una ciudad cultural, tiene todas las condiciones para sostener un encuentro a la altura de cualquiera que se haga en La Habana. Solo hay que proponérselo. Y echarlo para adelante con las tripas si hiciera falta. Porque nada se logra mirando para el cielo y esperando a que las cosas te caigan en la boca por gracia divina. Todo lleva trabajo y pensamiento. Todavía tenemos que aprender mucho, cometemos muchos errores. Tenemos que cultivar más el profesionalismo que va desde un correo electrónico a un invitado hasta el de recibirle y atenderle como si lo estuvieras invitando a tu casa. En fin, creo que me voy saliendo del tema…

¿Cuándo fue la primera participación internacional?

La primera participación internacional fue en el segundo. En el primero todavía la idea no estaba bien articulada, nos dormimos a la hora de hacer las invitaciones a los extranjeros y les cogió muy tarde y no pudieron sacar los pasajes. Tampoco teníamos muy claro cómo íbamos a seleccionar a los extranjeros. Yo no quería una invasión de extranjeros con libros autopublicados de pésima calidad como sucedía en el de La Habana o en Las Romerías con los Poetas del Mundo. Prefería que fuera uno solo de calidad a cincuenta malos escritores. Siempre tengo presente un chiste ruso que me hizo una vez mi amigo Julio Travieso sobre un burócrata que le estaba enseñando su ciudad a otro y le dijo que tenían cincuenta escritores literarios (desconocidos por irrelevantes), y el invitado se asombra por la cantidad, entonces el burócrata le pregunta cuántos escritores tenía la suya y el hombre contesta: Solo uno: León Tolstoi. Por supuesto, es un chiste. Pero deja muy claro lo que me interesa.

La cuarta edición con LaIguanaTV y Miguel Ángel Pérez Pirela sentó un punto de partida…

Bueno, en realidad presentó un golpe de efecto. Miguel Ángel es un gran intelectual de la izquierda venezolana, mucha gente lo conoce en Cuba, pero en el campo literario lo conocen pocos. Todo el mundo cree que se trata solo de un político, pero no. Es un exquisito poeta, y un novelista de vanguardia. Es un filósofo con todas las de la ley, incluyendo un su título de Doctor. Pero además es un ser humano excelente. Ahora bien, eso no quiere decir que antes no hubiéramos invitado a grandes intelectuales. Hellman Pardo es un magnífico poeta colombiano. Francisco García Mendoza es un excelente narrador chileno. Moisés Pascual tiene un libro maravilloso como Conjugando y fue ganador dos veces del premio Nacional de Poesía Ricardo Miró, de Panamá. Yo creo que en el fondo hemos tenido mucha suerte con los invitados. No hemos traído a nadie que no haya sido un buen artista y una buena persona, y eso me alegra mucho. Pero supongo que lo que en verdad demostró que podíamos pensar con ambición fue la presencia de Miguel Ángel Pérez Pirela, que hubiera repetido este año de no haber sido por una operación. Pero ya vendrá en próximas ediciones a presentar su novela Pueblo que saldrá bajo el sello editorial Ediciones Sed de Belleza.

Esta edición está dedicada a la literatura infantil y juvenil. ¿Qué expectativas tienes?

Una de las características del encuentro es que cada año la dedicamos a un tema diferente. Ya hubo una dedicada a la novela histórica, con Julio Travieso, Félix Julio Alfonso y Enmanuel Tornés… La pasada estuvo dedicada a la literatura y a las nuevas tecnologías con Miguel Ángel, Eugenia Prado Brassi, y dos de los poetas de la revista de poesía colombiana La Raíz Invertida: Henry Alexander y Héctor Cañón. Y esta edición decidimos dedicarla a la LIJ porque casi siempre olvidamos que es una manifestación con muchos cultivadores en nuestro país y queríamos contribuir a su difusión y que estos autores también tuvieran un lugar en nuestro encuentro. Tengo muy altas expectativas. Estoy seguro de que será un encuentro de los que no vamos a olvidar nunca. Y creo que también es un privilegio contar con la presencia de autores como los que nos honrarán con su presencia. Desde nuestro querido Luis Cabrera, o nuestra amiga Mildre Hernández hasta los destacadísimos Gonzalo Moure y Mónica Rodríguez, cuya generosidad agradezco dos veces, porque nos han cedido textos imprescindibles como Palabras de Caramelo y Biografía de un cuerpo, y porque aceptaron nuestra invitación. Sin dejar de contar a otros también imprescindibles como Enrique Pérez Díaz, que tanto ha hecho por esta literatura desde Gente Nueva; Eldys Baratute, o Irene Delgado o editoras como Lorenza Estandia, del Grupo Norma, María Isabel Brenes, de la editorial Costa Rica, o Luz Dary Hemelberg de la colombiana Educar… Creo que todos saldremos enriquecidos de esta experiencia, y que aprenderemos mucho de cada uno de los invitados, los consagrados y los jóvenes que finalistas de las becas.

¿Qué se proyecta para la siguiente edición?

Será una buena sorpresa para todos. La dedicaremos a la poesía. Contaremos con la presencia del gran poeta chileno Omar Lara, que ya nos confirmó su asistencia, entre otros magníficos poetas del orbe.

 ¿Cómo se participa en el evento? El concurso Seoane…

Para los extranjeros lo hacemos por invitaciones dirigidas, para evitar caer en la avalancha y para garantizar que sean verdaderos artistas. Solo invitamos a ocho o diez. No más, por tanto, no podemos darnos el lujo de invitar a cualquiera. Porque una invitación es una muestra de respeto hacia el otro. Y para respetar al otro es preciso conocerle bien. En el caso de los nacionales, siempre invitamos a tres o cuatro escritores cuya obra sea una muestra de buen hacer, su presencia nos prestigia y nos ayuda a promover. Los jóvenes se seleccionan mediante las tres becas que convocamos. Esto nos garantiza no caer en el amiguismo. Se organiza un jurado de admisión y se seleccionan los cinco finalistas por cada género. Esos son los invitados nacionales. Estas becas de creación, que llevan el nombre de Casa Seoane, son un reconocimiento precisamente al gran investigador José Seoane Gallo, cuya casa es hoy la sede de la AHS en Villa Clara. Se otorga una beca por género. Los jurados se seleccionan entre los invitados y los escritores de Villa Clara, y la beca se entrega el último día del evento.

Espero que con el tiempo este encuentro pertenezca a todos los escritores de Villa Clara, y que todos podamos participar sin que sea una limitación nuestra membresía, porque eso nos enriquecerá a todos y, además, enriquecerá nuestro entorno. Pero no sé, creo que todavía nuestra mentalidad es que este tipo de evento solo deberían hacerse en La Habana. Y eso es un error. Porque Cuba también es Santa Clara, o Santiago u Holguín. Así las cosas.

Ver perfil completo

Licenciado en Letras (2006). Ha obtenido, en el género de cuento el Premio Cauce, Premio Razón de Ser, Premio La Isla en peso, la Beca de Creación Fronesis y la Beca de creación. Cofundador de Claustrofobias Promociones Literarias con Naskicet Domínguez Pérez

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