Entrevista

Ángel Velazco: “A Kukuy no lo hizo nadie. Kukuy es un ser vivo”

Ha puesto a circular entre los niños y las niñas un personaje que describe ciertas leyendas del campo cubano. Lo ha hecho popular. Ha llegado en una revista que llega a bibliotecas escolares: Zunzún. Ángel Velazco ilustra y diseña, deja su impronta en varias revistas y libros cubanos. En esta Feria del Libro de La Habana 2019, comparto una primera parte de una conversación que sostuvimos, ahora que andan por los puntos de venta, varios tomos que sacan nuevamente a Kukuy. 

¿Cuándo creaste ese personaje llamado Kukuy?

Kukuy surgió cuando en el Taller de historietas de la UPEC en 1990, se nos indicó crear un personaje que pudiera ser utilizado en una saga de tiras cómicas. Aquello era un ejercicio docente dentro del curso, pero parece que me lo tomé muy en serio. Me motivó una serie española titulada David, el Gnomo, que por aquellas fechas era muy popular en nuestra televisión.

Recordé las historias que oía en mi infancia de boca de los viejos de la familia sobre los güijes que salían en Charco Azul, un remanso del río Saramaguacán cercano a Sibanicú y decidí presentar un güije como personaje de mi pequeña saga.

Luego de unos pocos bocetos el prototipo salió y como había que ponerle nombre apelé al testimonio de un campesino que perjuraba haber oído que los güijes de su finca pronunciaban un sonido parecido a “cu, cui.” Buscando hacerlo exclusivo lo escribí Kukuy y seguro de que nadie en el planeta tierra llevaría ese nombre inicié una andadura historietística que nunca imaginé que llegaría a cumplir 30 años de publicaciones en 2020.

Al cabo de mucho tiempo encontré en Internet que hay personas en otros países que se llaman Kukuy. Cerca de Moscú, al noreste, hay un riachuelo nombrado así (слобода Кукуй), que tributa al río Yausa. ¿Cómo iba uno a saber eso? De cualquier manera, mi Kukuy es un guajirito cubano, como yo, orgulloso de sus raíces y comprometido con la salvaguarda de la cultura y la naturaleza de nuestro país.

¿Cómo fue la idea? ¿Cómo lo encontraste?

Las historietas de Kukuy salen de mis propias vivencias como niño que nadó en el río Saramaguacán, visitó vaquerías, buscó mangos y guayabas en los montes cercanos a Sibanicú, que gustaba de escuchar hablar a los viejos monteros aderezando sus historias con el humo del tabaco. También del amor a la cultura universal, a la amistad, al trabajo útil, el rechazo a los abusos, a la pérdida de tiempo. Los temas surgen todos los días con solo mirar a nuestro entorno y pensar en cómo explicarlo a los más pequeños de manera que les deje siempre un mensaje de optimismo y los acompañe en su crecimiento personal. Lo más importante son los valores y el orgullo por lo cubano.

Muy pronto supe que las historias de Kukuy no podían ser solamente sobre él y lo acompañé de un universo en el que conviven la siguapa Piropo, Ofidia, la Madre de Aguas; el Hada Vainilla; la cotorra Yola; la pandilla de güijes conformada por Tayuyo, Mundito, Arique y Tindy; el Cagüeiro —personaje antagónico junto a los babujales Soco y Troco — y los campesinos Olegario y Pancho. También entran y salen otros muchos personajes que pueden ser humanos, fantásticos, animales o plantas.

Los últimos tres libros que saldrán son: Kukuy, el bosque en llamas; en este trato el tema de los incendios forestales que tanto daño hacen anualmente a nuestros bosques; Kukuy, la primera aventura; aquí muestro el nacimiento de mi güije y sus primeras tribulaciones en la villa de Santa María del Puerto del Príncipe allá por el siglo XVII y Kukuy, el cagüeiro cambia de táctica; este último lo preparé a partir de la visita de Obama a Cuba en 2016 y su engañoso discurso acerca de olvidar la historia. Por problemas de la imprenta demoró en salir y ahora los lectores tendrán la tríada a su disposición en la próxima Feria Internacional del Libro.

 ¿Cuánto te ha aportado trabajar en Zunzún?

Me ha aportado mucho más de lo que yo puedo haber contribuido a esa revista tan querida por generaciones de cubanos y al cabo de más de quince años vinculado a ese colectivo lo que me más satisface es agradecer el tiempo y el espacio que ocupo allí. Siempre estaré en deuda con el legado cultural que recibí desde mi infancia con esa publicación en la que laboraron tantas figuras paradigmáticas, tanto en la concepción de los textos como en la realización de ilustraciones e historietas.

Zunzún no es únicamente una revista para infantes; es de toda la familia y la disfrutan todos: los abuelos, los padres y los pequeños. Allí discutimos todos los días de mil temas diversos, nos reímos, hacemos fiestas, nos criticamos mutuamente, también nos aplaudimos y hemos creado un micromundo muy fértil para desarrollar la imaginación y el cariño.

La revista es una minienciclopedia mensual desbordada de amor. El colectivo actual es heredero de una historia de 35 años en los que el compromiso con los lectores es el motivador esencial frente a todo tipo de dificultades materiales que, en la mayoría de los casos, están relacionadas con la imprenta, fuera de las puertas de Zunzún.

He procurado aportar mi experiencia profesional y mis vivencias humanas a la formación de nuevas hornadas de ilustradores e historietistas cubanos que siempre me han encontrado en Zunzún dispuesto a apoyarlos, brindarles espacios de publicación y una mano fraternal.

¿Por qué trabajar para las niñas y los niños?

Porque son los que saben querer y son la esperanza del mundo como nos enseñó Martí. Son el público más sincero y exigente. Trabajo para ellos porque los respeto por lo que son. Tanto cuando escribo como cuando dibujo sé que lo hago para acompañar hoy a los hombres y mujeres de mañana. Mis hijos son pequeños, y cuando me preguntan algo, aunque sea un tema de esos difíciles que sorprenden a los padres, trato de responderles toda la verdad con claridad para que la entiendan bien. Así como hago con ellos dos, lo hago con todos mis lectores. Una referencia vital ha sido esa frase martiana que dice que a los niños ha de decírseles la verdad para que no les salga la vida equivocada.

Ya te hablé del momento en que vemos la obra propia en manos del público, otro momento genial es cuando en encuentros con pioneros en cualquier parte del país ellos son capaces de recordar libros de Kukuy, aventuras e incluso frases que he puesto en sus historietas. Hace un tiempo una mamá me presentó a su pequeñita y le aclaró “—Él es el autor de Kukuy” a lo que la niña respondió sacudiendo las trenzas: “—A Kukuy no lo hizo nadie, Kukuy es un ser vivo”.

Seguir
( 0 Seguidores )
X

Seguir

E-mail : *
Ver perfil completo

Licenciado en Letras (2006). Ha obtenido, en el género de cuento el Premio Cauce, Premio Razón de Ser, Premio La Isla en peso, la Beca de Creación Fronesis y la Beca de creación. Fundador de Claustrofobias.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

      Deje una respuesta

      Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

      Registrar una cuenta nueva
      Restablecer la contraseña