Entrevista

La verdadera historia de Claustrofobias Promociones Literarias

Esta entrevista se realizó para el portal www.efectomarti.com 

 

¿Cuántas veces han pensado abandonar el proyecto Claustrofobias? ¿Qué los ha hecho desistir de esa idea?

Es la guerra de cada día. Es la batalla de cómo continuar. Hemos pensado abandonar el sueño más de una vez, pero por suerte cuando uno flaquea, el otro anima. Desde la primera vez que aparecimos en La Habana la pregunta era ¿qué ganan ustedes con eso?, ¿cuál es la verdadera historia detrás de eso que hacen? Detrás de nosotros no hay embajadas ni ministerios. Tampoco financiamientos que nos permitan soñar a toda plenitud. Hemos puesto nuestro trabajo personal en función de esto a los que muchos llaman utopía, derechos de autor de libros, diseños gráficos, spot, videos… Nos hemos ido comprometiendo con mucha gente que no tiene voz, que viven en lugares remotos y bien céntricos. Hemos ido construyendo caminos. Y cuando brindas esperanzas a la gente con el corazón en las manos, entonces dejas de pertenecerte, les das impulso, eres guía. Y hay que seguir. Sin domingos de descanso, sin vacaciones en Varadero, sin privilegios, incluso sacrificando las horas y aportes económicos de tu familia.

Muchas veces los que dicen ser tus amigos te abandonan justo en el momento que más los necesitas, tratan de desacreditarte en público, restarle el valor al trabajo. Aunque ellos nunca hagan nada.

Si tuvieran que escribir su autobiografía, ¿por cuál escena de sus vidas comenzarían? Cuéntennos.

Somos dos personas que vienen de dos lugares recónditos El Quinto, más allá de El Cristo, en Santiago de Cuba; y El Granizo, muy lejos de Jiguaní, en Granma. Nuestros padres son una sanitaria de la Cruz Roja, fue un estibador en una fábrica de piensos, y fue una maestra en una escuela rural, maestra multígrado. Nuestras familias se rompieron a inicios de nuestra adolescencia poco antes de cumplir los doce años. Más de una década de becados en las diferentes enseñanzas. Naskicet comenzó a aprender computación en un papel como si fuera un teclado y almacenaba libros y revistas clasificándolas, y Yunier comenzó a leer debajo de los muebles y comenzó a jugar, a construir historias.

Ese fue la esencia para que uno se hiciera Licenciado en Matemática y Computación y el otro Licenciado en Letras. Y luego querer echar a andar el mundo de los libros, promover y dar a conocer el conocimiento. Somos dos personas que no tienen nada que perder y sí mucho que ganar. Dos personas que saben que todo puede ser posible, si te entregas, y que sabes que nada es tan fácil. Nada ha sido fácil para nosotros. Y estamos consciente que tampoco lo será.

Aprender, todo el tiempo aprender. Y ahí están los libros para demostrarte que el camino es posible.

¿Cómo saben ustedes que su proyecto “pega” en la gente? ¿Han mejorado a partir del criterio de otros? ¿Cómo?

¿Cómo pega el proyecto en la gente? Es una buena pregunta. En nuestro juego con la comunicación también implementamos un sistema de evaluación de nuestros contenidos y acciones. Se evalúa cada espacio en las redes sociales, se monitorea la web, el correo electrónico, se realizan encuestas y se reciben mensajes por teléfono y comentarios en nuestra sede o en la calle. Se analizan los contadores no para decir que son millones las visitas, sino para saber cómo mejorar los contenidos.

Nos importa mucho el criterio de las personas, y siempre estamos dispuestos a escuchar lo que tienen que decirnos. Aprendimos a escuchar para mejorar y para estar inconformes con nosotros mismos. Nunca quedamos completamente satisfechos. Y siempre hay rebote de lo que hacemos. El día que no suceda entonces algo comienza a fallar.

Un sitio web, un programa de radio, un boletín, un taller de escritura, un sello editorial y un Club Martiano. ¿Cómo hacer para desmentir aquello de que el que mucho abarca…? ¿Sienten que les falta algo por hacer?

Pudiésemos llegar muy pronto a nuestra meta. Pero quién dijo que la vida es fácil. Sabemos y estamos consciente a lo que nos enfrentamos cada día. Nos da miedo, pero también mucho coraje. El que mucho abarca… creamos una plataforma, eso es Claustrofobias Promociones Literarias, una plataforma de sueños y obstáculos. La información que se trabaja asume diferentes lenguajes, pasa por diferentes soportes. Cuando se tabula, cuando se tienen bases de datos, trabajar la información es más fácil, queda hacerla potable en los diferentes soportes: radio, web, redes sociales, espacios de socialización. La información es una y se aprovecha.

El portal claustrofobias.com es la columna vertebral y de allí sale todo hacia lo demás: redes sociales, programas de radio, club martiano. Y el Curso infantil de Escritura Creativa en el verano viene a completar un ciclo que vuelve a empezar.

Ediciones Claustrofobias ya ha puesto a circular libros y boletines con mucha información para el patrimonio cultural cubanos; pone en el mundo, en los buscadores, a los autores cubanos con libros digitales. La radio se conecta con muchas personas que siguen apostando por lo más tradicional y ya se juntan con la radio que se escucha vía internet por audio real. La librería en nuestra sede acerca libros de forma asequible para mucha gente, orienta a lectores.

 ¿Cómo funciona el curso de escritura creativa que desarrollan con niños?

El Curso de Escritura Creativa de Verano es una de las historias más maravillosas que hemos construido. Trabajar para los niños, darte cuenta de que muchos sí quieren leer, que se emocionan cuando les hablas de personajes e historias. Eso nos llena de esperanza. Encontrarte luego con ellos, los que quieren escribir, los que te dicen para qué les sirvieron aquellas clases. Eso es increíble. Los niños necesitan que les hablen de libros, impresos y digitales, que los enamoren de un reino mágico.

Se han realizado tres ediciones. Las más recientes dedicadas al cuidado de los animales y la que viene dedicada al patrimonio cultural y al respeto a la infancia en la era digital.

Los niños han cambiado las formas de lectura. Son nativos digitales. No aprenderán a leer como nosotros. No se enamorarán de las lecturas como nosotros. Eso hay que entenderlo de una vez.

¿Cuál es el Martí que los acompaña a cada uno de ustedes? ¿Para qué nos puede servir Martí en la actualidad?

Hay un Martí que nos acompaña, un misterio, un amigo sincero. Una luz, una guía que ayuda a encontrarte si te perdiste, encuentras el rumbo si lo lees. Sigue siendo el Maestro. Pero no repetir lo que dijo o escribió. Más allá de eso leer y aprender, aprender todo el tiempo. Martí te enseña qué puede hacer uno por el mejoramiento humano, qué puedes hacer por los niños, cómo construir el presente y el futuro, como repensar y protegerte y proteger a tu país, a tu cultura. Martí es un punto de encuentro para la salvación del alma. Martí es todo el tiempo un hombre moderno.

Martí en la hora actual de Cuba es muy importante, siempre decimos que es una fuente que aviva, que prende la llama. Háblese de Martí, léase a Martí, entiéndase a Martí. Fundamos un club llamado “Patria” para honrarlo, para releerlo, para aprender y desaprender. Martí enseña el valor de cada palabra, el valor de cada acción, el valor de cada hombre.

 ¿Qué es lo que más los motiva? ¿Qué no toleran? ¿Qué lecciones positivas y/o negativas sacan del trabajo en equipo?

Claustrofobias es un espacio de participación, de diálogo, de respeto. Nuestra política editorial está para hablar de lo bueno, lo positivo de Cuba y los cubanos. Nuestro medio de prensa, llamémosle así, es para dialogar de una Cuba que se construye, que puede ser mejor, sin falsedades.

El camino ha sido y es difícil. Pero trabajamos sin desmayo, sin quejarnos. Como Martí ponemos nuestros ahorros por un sueño. Actualizamos todo a golpe de Nauta, de nuestros ingresos. No hemos podido lograr tener un dominio cubano efectivo y qué bueno sería desarrollarnos en la intranet cubana. Claustrofobias trabaja para los amantes de los libros y autores cubanos. Queremos acortar las distancias, aunque muchos se aferren a lo contrario.

La historia comenzó en una cafetería en el centro de Santiago de Cuba, hace seis años. Y seguimos en Aguilera 406, la casa particular de Yunier. Por allí pasa mucha gente de Cuba y el mundo. Claustrofobias tiene muchos seguidores que aman y comprenden el sacrificio que hacemos, aunque siempre decimos que falta mucho.

Ser pioneros tiene retos, sacrificios, pero hemos insertado muchos temas en la palestra cubana. Insertamos el trabajo de la comunidad virtual en el trabajo comunitario cubano cuando no había zona Wifi; se trasmitió el Festival del Caribe en streaming hacia el mundo, cuando apenas se hablaba de esto en Cuba; se hacen libros digitales y se colocan en nuestra plataforma; se renueva la promoción cultural desde las pantallas digitales y los tótems en Santiago; se construyó una red social para los libros y autores cubanos… Pero eso aún no es mucho…

Una vez pudimos hacer la I Bienal de E-scritura Creativa en 2013, pero no lo permitieron. Y había mucha gente buena del mundo que venía a Cuba. Y seguimos, sin perder las fuerzas. Cuando uno voltea la vista y revisa la cronología de Claustrofobias, sonríe y dice: no ha sido en vano. La gente en Cuba y el extranjero envía señales de humo. Aunque mucho traten de ignorarlo. Nos hemos ganado a muchos admiradores.

 ¿Entonces cuál es la verdadera historia de Claustrofobias Promociones Literarias?

Creerse que hay un país que se llama Cuba, saber que existen los cubanos. Tenga el precio que tenga. No tenemos nada que perder, tenemos que ganar. Seguir de tozudos, contradictorios, incansables, insatisfechos tratando de ayudar a impulsar un país. Esos son nuestros defectos. Y a pesar de todo, seguir viviendo en Cuba.

Ver perfil completo

Licenciado en Letras (2006). Ha obtenido, en el género de cuento el Premio Cauce, Premio Razón de Ser, Premio La Isla en peso, la Beca de Creación Fronesis y la Beca de creación. Fundador de Claustrofobias.

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