Julio M. Llanes: “La literatura como las personas requiere de un alma que la sostenga”

La escritura me persigue desde que era un niño y hacía composiciones ordenadas por la maestra después de paseos y excursiones escolares. Más tarde escribí sobre mis sentimientos amorosos de adolescente. Era la época cuando escribía solo para mí. Después, comencé a leer muchos libros y revistas pues quería saber cómo era el universo a mí alrededor. Vivir es leer el mundo. Escribir es tratar de comprenderlo y explicárselo. Uno tiene dudas, se hace preguntas y trata de responderlas con la escritura sin imaginar que en ese momento verdaderamente comienza a ser escritor.

¿Cuáles fueron y son las motivaciones de mi escritura?

Cuando descubro algo hermoso, feo, alegre o muy triste, algo que me hace pensar, me molesta o me preocupa y quisiera conversarlo con otros, siento necesidad de comunicar y me pongo a narrar una historia. A veces esa historia sucedió en el pasado lejano, un ejemplo es la novela Paquelé, donde cuento como era la esclavitud y la formación de la nacionalidad en Sancti Spíritus colonial o Plácido entre el cielo y la tierra en el cual relato pasajes sobre el racismo y la vida de ese famoso poeta cubano. Otras obras narran sucesos como El día que me quieras, o El Pájaro del alma, en los cuales los protagonistas son adolescentes y jóvenes en momentos difíciles de su época quienes viven conflictos personales y sociales en las sociedades contemporáneas. Me interesa contar lo mismo una historia de amor difícil entre jóvenes incomprendidos, que mostrar como se formó el carácter de personalidades de la historia o de la cultura cubana, como sucede cuando escribí Che entre la literatura y la vida, Las palomas de Guillén, o Alicia el vuelo de la mariposa obras donde se abordan las vidas del Che, Guillén o la gran bailarina Alicia Alonso.

Los temas de mis obras

Realmente, pienso que son ellos quienes se atraviesan en mi camino. Si me conmueven o emocionan, entonces los selecciono, investigo y escribo. Me gusta imaginar cómo actuaría el protagonista de una historia ante los problemas presentados. A veces me pongo tanto en su piel sean o no reales los convierto en personajes y discuto con ellos hasta ver como enojados o felices, lloran, ríen y expresan realmente sus pensamientos. Para mí, eso es algo que disfruto tanto o más que la misma escritura.

Los escritores tenemos manías

Algunos no gustan de contar lo que escriben pues dicen que eso “sala la historia”; otros, como yo, prefieren hablar de sus personajes y hasta discuten mucho con ellos. Otra manía mía podría ser la obsesión de encontrar el título antes de concluir el libro. Para mí el título es como una guía, para caminar hacia adelante. Cuando entrevisté a Raúl Ferrer, el gran pedagogo cubano y le conté las anécdotas de sus alumnos sobre su famosa escuelita primaria. Escuchó la grabación y se puso a discutir con ellos como si estuvieran presentes. Entonces comprendí que la niña del poema “Romance de la niña mala” escrito por el maestro era quien debía contar la historia. Por eso el libro se titula Sueños y cuentos de la niña mala. Algo similar me sucedió cuando escribí sobre Alicia Alonso y tenía ya una lista de veinte títulos, pero no me decidía por ninguno. Ocurrió en ese momento la entrevista final con la protagonista, entonces ella contó cómo era el vuelo de la mariposa y allí mismo encontré de repente el título y el final del libro.

Me gusta mucho investigar para escribir

Puedo leer montañas de libros, pero no me detengo hasta no dominar totalmente el tema. He descubierto que me atraen los asuntos abordados por primera vez. En mi primer libro escribí sobre la heroína Celia Sánchez el texto titulado Celia nuestra y de las flores: fue el primer libro escrito en Cuba sobre esta personalidad de nuestra historia. Muchos en la Isla conocían, por ejemplo, la historia oral de la escuela de Raúl Ferrer hasta ese momento no recogida por la pedagogía escrita, tal vez por eso Sueños y cuentos de la niña mala fue la primera escritura de esa historia. Che entre la literatura y la vida, así se llama el primer libro en el cual se abordan los vínculos establecidos por el Che entre la literatura y su propia vida. Un ejemplo reciente: existían ya varios libros sobre la técnica maravillosa de la gran bailarina Alicia Alonso, pero Alicia el vuelo de la mariposa es el primer libro que trata de su obra artística y humana. Creo mucho en las emociones y los sentimientos. Creo en el amor y no temo que algún personaje parezca cursi o melodramático si la vida lo es también. Me interesan las historias capaces de hacerme reflexionar, de conmoverme. Sin dudas la técnica es importante, pero, sobre todo, necesito sentir en las páginas de mis libros como laten los corazones de los personajes junto al mío. Estoy convencido de algo importante: la literatura como las personas requiere de un alma que la sostenga, sin ella nada valdría la pena.

Ver perfil completo

Consejo editorial compuesto por periodistas y colaboradores de toda Cuba que gustan del mundo literario.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

      Deje una respuesta

      Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

      Registrar una cuenta nueva
      Nombre y Apellidos (Requerido)
      Perfíl literario (Requerido)

      Si deseas marcar varias opciones mantenga oprimida la tecla CONTROL (CTRL)

      Fecha de nacimiento
      Lugar de nacimiento (Requerido)
      Residencia actual
      WhatsApp / Celular
      Sitio web / Redes sociales
      Restablecer la contraseña